Soy Carilin Ricci, creyente 100% de la magia, de las energías y el poder del universo. Creo que todas las personas tenemos mucha magia y mucha luz en nuestro interior esperando por ser descubierta y quiero acompañarte en tu propia búsqueda hacia ellas.

Desde niña he sido una exploradora y apasionada por crear cosas con mis manos. Conocía lo que me gustaba, pero nunca estaba satisfecha con nada, siempre sentía que faltaba algo. Buscaba y buscaba sin encontrar, pero el problema es que mi búsqueda siempre era externa. Pensaba que todo se trataba de tener, cuando realmente se trata de ser.

Un día descubrí que el verdadero camino era hacia adelante y hacia adentro. Me puse mi mejor traje de exploración e inicié mi viaje hacia lo más oscuro y profundo de mi ser, con la intención de hallar mi propia magia, mi propia luz.

En ese recorrido, conocí el mundo de la cerámica y me enamoré perdidamente de él. Entendí que había encontrado el lenguaje a través del cual me podía comunicar conmigo y con el cual ahora quiero comunicarme contigo.

Mientras me iba adentrando en mi viaje, fui creando momentos de intimidad conmigo misma que me ayudaban a conocerme. Al ir escuchándome, comencé a saber qué necesitaba para sentirme bien, pero entendiendo que no existe una solución mágica, sino que se trata de un trabajo diario que no termina nunca, porque realmente no es un proceso lineal, es un camino de idas y venidas, de avances y retrocesos, donde en ocasiones llego a sentirme muy bien y veo mi avance, pero a los días vuelvo al inicio y tengo que recordar todo otra vez, tratándome con cariño, con paciencia y con compasión.

En ese proceso, encontré herramientas que me ayudaron mucho a elevar mi energía y a volver a mi camino cuando me desviaba un poco, como por ejemplo, el momento del té, rituales con velas, conexión con mi espiritualidad. Para ello, fui elaborando piezas de cerámica, cada una con una misión muy importante en mi proceso de introspección. En cada etapa de su elaboración, hubo momentos de intensa reflexión y de conexión conmigo misma. Una vez listas, comenzaron a cumplir la función de acompañarme y ayudarme a encontrarme.

Ahora hago esas mismas piezas para que te acompañen a ti en tu recorrido, donde tú misma encontrarás todo eso que ahora no estás encontrando, porque todo lo que necesitas está dentro de ti.

Estoy convencida de que el mundo necesita más mujeres que se amen a sí mismas. Mujeres independientes, sensibles, seguras, que conozcan su valor personal y lo sepan compartir. Mujeres responsables, conscientes y que saben que la mayor fuente de amor está dentro de ellas mismas. De este modo seremos mejores personas, mejores madres y el mundo será un mejor lugar.